Aprender a Aprender

Aprender a aprender es una de las competencias claves en la sociedad actual; una sociedad basada en el conocimiento. En la actualidad, el dominio del conocimiento es inmenso, la evolución tecnológica pasa muy rápido y las necesidades de la sociedad están cambiando continuamente. Para adaptarse a este tipo de sociedad, la gente debe saber aprender. El modelo tradicional de educación, basado en la transmisión del conocimiento de la vieja generación a la nueva, ya no es adaptable, ya que el conocimiento está cambiando constantemente, por lo que la información no es válida por mucho tiempo. En consecuencia, las personas deben dotarse de capacidades de aprendizaje permanente, lo que les permite adaptarse a los cambios de la sociedad.

El concepto de aprender a aprender ha sido adoptado en respuesta a los nuevos desafíos y demandas presentadas para la evaluación educativa por los cambios a nivel macro del trabajo y la sociedad, y a nivel micro de los procesos de trabajo. Se refiere a los diversos factores cognitivos y afectivos que son centrales para la aplicación de las habilidades existentes a nuevas tareas y al nuevo aprendizaje. Aprender a aprender se forma a través de buenas prácticas educativas y acompaña todos los logros. Su inclusión como un indicador distinto en la evaluación proporcionaría un medio para analizar el papel relativo de los diferentes factores que afectan el rendimiento estudiantil y ayudar a dirigir a las escuelas hacia prácticas y contenidos que realmente fomentarían el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Aprender a aprender se define como la competencia y la voluntad de adaptarse a las nuevas tareas. Se ve que una tarea activa un sistema complejo de competencias y creencias interrelacionadas, que conduce a la acción de aprendizaje. El dominio adaptativo y voluntario de esta acción de aprendizaje a través de la autorregulación afectiva y cognitiva forma el núcleo del aprendizaje para aprender.

Las competencias de aprender a aprender, tanto cognitivas como afectivas, no se pueden separar, ya que tienen un papel decisivo, aunque no siempre al unísono - en el aprendizaje de los alumnos, en su rendimiento escolar, y en su realización en diferentes tipos y niveles de sujetos.

Aprender a aprender proporciona una medida fácil y rentable de ejecutar para evaluar los factores que se han considerado relevantes para el aprendizaje permanente, la transferencia del aprendizaje, el aprendizaje teórico reflexivo y la constitución práctica de nuevos conocimientos.